Y resulta curioso que las más terribles acciones, las más crueles, hayan sido llevadas a cabo no por los que tendrían más disposición para ellas, sino por lo que ha tenido que vencerse para ejecutarlas, pues al aceptar lo que creían su deber han aceptado el absolutismo en contra de si mismos; su propia persona ha sido primera víctima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario